Las mansiones texanas del Niño Verde y su familia

Jorge Emilio González , “el niño verde”, está a la espera de recibir su diputación plurinominal, gracias a que su negocio familiar, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), tiene una alianza permanente con el Revolucionario Institucional (PRI). Y mientras espera construye cuatro casas valuadas en 2.5 millones de dólares, ubicadas en San Antonio, Texas.

Las casas, claro está, son para él y su familia, todos en co-propiedad. Y a nombre de las esposas, de acuerdo con un reporte especial del diario Reforma.

La investigación de ese periódico tiene algunas fotografías de los inmuebles en construcción, amplias casas de clásico estilo Texano, edificadas en un terreno de hasta 5 mil 800 metros cuadrados.

En el fraccionamiento The Dominion, las hermanas, madre y una conocida prestanombres de la familia González, construyen cuatro mansiones. Su mamá es Letizia Cecilia Martínez; sus hermanas, Érika Cecilia González Martínez y Carla Letizia González Martínez. La esposa de su exsecretario particular, Elizabeth Regina Díaz Ortiz, también construye casa en el mismo terreno de la familia. A ella y a su marido ya los habían vinculado como prestanombres en del “niño verde”. Fue en 2011, en un departamento en Cancún desde donde cayó una modelo europea, quien murió a consecuencia del evento.

Notas controversiales de Jorge Emilio González hay muchas, así como críticas por haber ocupado tantos puestos legislativos sin haber hecho nunca una sola campaña: desde 1997 ha estado tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores. No obstante, José Antonio Meade, candidato presidencial por el PRI –y la coalición Todos por México– lo ha defendido como miembro de la agrupación que representa.

“Está postulado como candidato a diputado plurinominal porque tiene experiencia parlamentaria de mucho tiempo, de muchos años (…) Además de que está comprometido con el medio ambiente y tiene representatividad”, declaró Meade a principios de marzo del año en curso.

Como si en 2004 no se hubiera difundido su imagen aceptando un soborno (de dos millones de dólares, casi el precio de sus casas en Texas) de constructores de hoteles en áreas protegidas de Cancún. O que en 2013 cayó en “El Torito”, por conducir en estado de ebriedad.

Y a todo esto, ¿Qué dijo “el niño verde” del nuevo destape de mansiones? Él, nada. Pero su partido sí: negó que esos inmuebles se estén construyendo con fondos institucionales. Mandó un comunicado en el que anota: “El Partido Verde Ecologista de México aclara que los inmuebles mencionados en la nota, no pertenecen a ningún miembro de este instituto político y no han sido comprados con recursos provenientes del mismo”.

Agrega que Jorge Emilio González y su padre no tienen acceso ni injerencia en el destino de los recursos del Partido Verde, por lo que lamentan la relación entre la compra de inmuebles.

Otra raya (verde) al tigre.

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