Las inconsistencias del Paso Exprés, el recuento

Una vez más, en plena conversación pública, Gerardo Ruiz Esparza intenta deslindarse de la responsabilidad del socavón en el Paso Exprés, que costó la vida a dos personas. Esta ocasión lo hace ante el periódico El Universal, y argumenta que fue un desatino de “las empresas” y, el colmo, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de Morelos.

Morelos, que está a menos de 100 kilómetros de la SCT de CDMX, donde él despacha. Como si fueran dos planetas diferentes, como si él no fuera responsable, tampoco, de lo que perfila entonces como un gravísimo problema de comunicación.

Ruiz Esparza, titular de SCT, reconoció en entrevista que funcionarios locales, federales “y las empresas” que participaron en la construcción del socavón dejaron pasar un mes sin avisar de las disfuncionalidades: “Quizá por querer tapar el problema”.

En una entrevista publicada este 7 de mayo, Ruiz Esparza dijo que, en efecto, hubo oficios locales que enviaron los pobladores al Centro de la SCT.  También afirma que las empresas hicieron lo que les correspondía. Pero que “debieron avisar a Protección Civil”.

Sin embargo, de acuerdo con información del periódico Reforma, estas empresas sí dieron aviso sobre algunas irregularidades. Al menos nueve meses antes de que se formara el fatal socavón en el Paso Exprés en Cuernavaca -que causó dos muertes el 12 de julio-, la SCT ignoró la petición de las constructoras de arreglar ese tramo.

De acuerdo con documentos a los que tuvo acceso Grupo Reforma, la SCT recibió dos propuestas de reparación del drenaje del kilómetro 93 del Paso Exprés y en la zona aledaña donde se presentaban desbordamientos de aguas.

Dicha propuesta se hizo como alternativa a una obra de mayor calado que ofrecía la empresa, pero que la SCT no admitía debido a que implicaría detener la circulación en la autopista.

Evasiones. Eso es lo que ha caracterizado a esta Secretaría y su titular a raíz del accidente del socavón, todas las formas posibles para deslindarse de su responsabilidad en este hecho, la principal culpar a terceros sobre lo ocurrido, como al Gobierno de Morelos. Sin embargo, por todas las inconsistencias presentadas, esto era una tragedia anunciada.

10 meses de contradicciones

El 12 de julio de 2017 –apenas a 10 meses de distancia– la tragedia del socavón en Paso Exprés acaparó los reflectores de todo el país, sobretodo para resolver  lamentables interrogantes: ¿Cómo una obra con un costo de 2 mil mdp ocasionó la muerte de dos personas?, ¿En dónde estaban las autoridades que regulan este tipo de construcciones?

Hay que ver que desde la fase de la construcción de ese paso vial, ya había problemas. Durante el desarrollo de la obra se registraron más de 80 accidentes viales, con un saldo de 21 muertos. En su inauguración, Ruiz Esparza, aseguró que, por las especificaciones de la construcción y los materiales usados en ella, se garantiza una durabilidad de más de 40 años. Claramente esto no sucedió.

La SCT responsable inmediata del suceso ha sido cuestionada incontables veces por las constantes inconsistencias por este suceso en el Paso Exprés. Días después del grave accidente, esa secretaría informó sobre la realización de un peritaje con expertos de todas las áreas. Luego de que se cumpliera el plazo para publicar el informe sobre los resultados, la Secretaría solo “dio largas” para evitar que se conociera lo que se determinó.

Cuando el peritaje fue “por fin” publicado, se dedujo que tuberías viejas tapadas con basura fueron la principal causa del socavón, dicha institución declaró errores: “A partir del resultado preliminar de la revisión técnica e investigaciones que la SCT ha realizado del Paso Exprés, así como de los dictámenes preliminares de peritos independientes, se han detectado posibles fallas, anomalías y omisiones de funcionarios públicos”, señaló el titular de la SCT el 28 de julio de ese mismo año.

En resumen y tras todas las investigaciones se dedujo que el principal problema del socavón de Ruiz Esparza fue la ausencia de un plan ejecutivo definitivo para el Paso Exprés y una serie de sobrecostos que provocaron que esta obra, contratada inicialmente por mil 45 millones de pesos por la dependencia, terminará con un costo de 2 mil 300 millones de pesos –más del doble–, según la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Desembocando en la tragedia donde dos personas perdieron la vida.

Esto tendría que ser la gota que derramara el vaso, para que por fin Enrique Peña Nieto cesara a Gerardo Ruiz Esparza de su cargo en SCT, pero sin importarle los insistentes señalamientos de favoritismo en la asignación de contratos y su negligencia ante tragedias como la del socavón que se abrió en el Paso Exprés de Cuernavaca, el presidente le brinda todo su respaldo, fomentando la impunidad que hunde al país.

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