El aeropuerto de la discordia

La constructora de Carlos Slim Helú, en alianza con otras similares, tiene 51% de la primera fase de obra del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. De ahí que no resulte extraño que el magnate mexicano haya salido a defender el proyecto de los embates de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En conferencia de prensa, Slim se unió a las voces que señalan la pérdida de competitividad que implicaría para el país que no se lleve a cabo una de las piezas de infraestructura más importante de los últimos 50 años.

Dijo que no solamente le dará un impulso al turismo y la aviación de carga, sino que impactará positivamente a toda la comunidad de Texcoco.

Como respuesta a los señalamientos del empresario, el candidato a la Presidencia por Morena afirmó: primero y a través de un tuit, que si a Slim le parecía tan estratégico el proyecto, “Lo pagara con su dinero”, ya que no es conveniente para las finanzas de México. Agregó que seguramente “Peña o Salinas” le habrían pedido a Slim emitir esos pronunciamientos para afectar a AMLO.

El morenista también dijo que él no tiene problemas con Slim ni con nadie y afirmó, una vez más, que de llegar a la Presidencia revisará los contratos del NAICM, así como su propuesta de desarrollarlo al Poniente de la CDMX.
La conferencia de Carlos Slim estuvo intensamente acompañada por las redes sociales; se armó el hashtag #Slim y cientos de bots por minuto acompañaron sus afirmaciones a favor del aeropuerto y especialmente lo que pudiera sonar a crítica para AMLO.

Lo cierto es que Carlos Slim salió a defender sus intereses. Vamos, hasta el proyecto arquitectónico es de Fernando Romero, su yerno.

AMLO, por su lado, insiste en el tema más polémico de su campaña. Algún tiempo habrán podido coincidir Slim y López Obrador, pero esta vez están en lados opuestos del ring: Business are Business.

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