Retiran cruces en memoria de víctimas de feminicidio ¿Y ahora que más falta?

El ayuntamiento de Chihuahua retiró las cruces en memoria de víctimas de feminicidio

Madres de jóvenes desaparecidas y asesinadas en la ciudad de Chihuahua denunciaron que el ayuntamiento de la capital retiró las cruces que simbolizan la exigencia de justicia para los crímenes de sus hijas justo el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, ¿El gobierno piensa que nos vamos a olvidar de esas injusticias así de sencillo? Están locos los malditos.

En el año 2005 se colocaron las primeras siete cruces y en el 2013, madres que conforman la organización Justicia para Nuestras Hijas pusieron cruces pintadas de rosa; una de ellas tenía 40 rostros de jóvenes desaparecidas y asesinadas en la capital.

Las primeras cruces tienen los nombres de Erika Ivonne Zavala, Claudia Judith Urías Berthaud, Gloria Irene Tarango Ronquillo, Paloma Angélica Escobar Ledezma, Diana Jazmín García Medrano, Neyra Azucena Cervantes, Viviana Rayas, Miriam Gallegos y otras siete cruces sin nombres, de las cuales el maldito gobierno no puede darnos explicación alguna ni hacer algo al respecto.

“¿Quieren que Chihuahua sea el estado grande, como dicen en la tele, el más hermoso, el más limpio? Chihuahua nunca va a estar limpio sin esas cruces, sin esa justicia. Mientras no estén los culpables en la cárcel, Chihuahua no puede estar limpio porque no es basura, es sangre la que está manchando a Chihuahua”, recriminó Hilda Medrano, madre de Diana Jazmín García Medrano.

Las madres acusaron a la maldita y putrefacta autoridad municipal de haber retirado las cruces de noche, por lo que pidieron regresarlas y que se les ofrezca una disculpa pública.

Además, anunciaron que colocarán de nuevo otras cruces, porque, según ellas, es el símbolo a través del cual sus hijas gritan justicia para sus crímenes. “Ellas siguen a través de nosotras, (las cruces) significaban exigencia de justicia”, señalaron.

Virginia Berthaud, madre de Claudia Urías Berthaud, dijo que con estos actos sólo se incrementa el temor para ella y para su familia, ya que hace poco quedó libre uno de los detenidos del homicidio de su hija. Afirmó que la familia ha vivido allanamientos en su casa y por ahora, no están viviendo ahí.

“Pido seguridad para la familia, que saquen la cruz es hostigamiento, es delito lo que cometen con nosotros. No es posible”, añadió.

Por su parte, la madre de Neyra Azucena Cervantes, Patricia Cervantes, dijo que tiene más coraje que tristeza porque no se les ha hecho justicia en 15 años. “La cruz significa recuerdo (…) que las regresen y digan porqué las quitaron. Yo no les tengo miedo, tengo que morirme un día y si tengo que morir luchando por mi hija, lo voy a hacer. Que nos digan por qué las quitaron”.

 

Es una verdadera injusticia que las autoridades de este gobierno no puedan respetar la libertad y el reclamo que tienen las madres de estas jóvenes asesinadas, y peor aún que el gobierno no pueda hacer nada al respecto.

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