El show debe continuar, al igual que los escándalos

EPN

Escándalo tras escándalo, la corrupción persigue a la administración del jefe del Ejecutivo federal, donde de nueva cuenta está involucrado Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex; primero fue con la empresa española OHL y ahora la presunta recepción de unas propinas de 10 millones de dólares para favorecer a la firma brasileña Odebrecht en la adjudicación de varios contratos.

Ahora es el turno de conmemorar los 80 años de creación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde el presidente Enrique Peña Nieto eligió iniciar las pruebas de operación de la central eléctrica Empalme I que, fue edificada por las constructoras españolas OHL y Senermex, será alimentada a través de un gasoducto construido por IEnova, ambas empresas vinculadas a los escándalos de corrupción que pesan sobre el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin.

En medio de las revelaciones del caso Odebrecht y sus ramificaciones en México, el miércoles 16, Peña Nieto viajó a Sonora para visitar la comunidad de Empalme, cuyo nombre fue impuesto al megaproyecto energético que ahí es nodal, pues consta de dos centrales eléctricas y un gasoducto que, se supone, operarán a plenitud a principios de 2018.

Peña fue cuidadoso de no mencionar a las españolas OHL y Senermex, contratistas de Empalme I, pero aprovechó para felicitar a IEnova, empresa de capital estadunidense que en México dirige el también exdirector de Pemex (1994), Carlos Ruiz Sacristán, contratada para construir el gasoducto Ramal Empalme, que alimentará a la nueva central.

Entre conflictos de interés, actos de corrupción, errores y abusos, los escándalos han sido el ingrediente principal del regreso de un “Nuevo PRI” al poder. Hemos visto al Presidente, algunos de sus cercanos y hasta a su esposa, ser evidenciados por su poca transparencia durante su mandato.

En México la corrupción va “desde el nivel más básico”, en el que se pagan sobornos a funcionarios “por servicios de rutina” o ‘mordidas’ a agentes de policía, hasta formas más sofisticadas de cómo favorecer a determinados funcionarios con contratos o con fiestas.

El Presidente está en el ojo del huracán.

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