“Los Porkys”: los “nuevos” delitos de las nuevas generaciones

Porkys

Ciudad de México.- Durante las últimas semanas, el nombre de la banda de juniors, “Los Porkys”, ha sobresalido en todos los diarios de México ¿la razón? los jóvenes Enrique Capitaine Marín, Jorge Cotaita Cabrales, Diego Cruz Alonso y Gerardo Rodríguez Acost, todos juniors, hijos de funcionarios y empresarios ligados al Partido de la Revolución Institucional, se dedican a la comisión de delitos contra mujeres y niñas con fines de explotación sexual.

A pesar que desde hace varios meses, esta banda ya había sido ligada con este tipo de casos, los jóvenes volvieron a dar de qué hablar, ya que el señor Javier Arturo Fernández Torres, los acusa de haber atacado sexualmente a su hija Daphne Férnandez, menor de edad.

Por supuesto, los padres de estos delincuentes se encargaron de mover influencias para explicar y hacerle saber a la sociedad que no hicieron nada malo. Asimismo, existe un video en la red social YouTube donde los jóvenes se disculpan con la afectada bajo la excusa de que “estaban muy mal”, y prometen que nunca volverá a pasar en la vida.

Por ello, el padre de Daphne señaló en una carta:

“Esta carta la dirijo, a pesar de mi inmensa pena y dolor, a la opinión pública para enterar lo que han hecho las familias de los involucrados que, a pesar de saber lo que sucedió, a pesar de haber hablado conmigo, de haberse consternado por la tragedia, de haber reconocido los hechos, de haber filmado videos donde sus hijos se disculpan con mi hija por el gran daño que le hicieron, a pesar de todo esto, se han encargado de atacar, difamar y calumniar inmisericorde e inmoralmente a la víctima, con tal de evitar que sus hijos asuman su responsabilidad por el delito que cometieron”.

El tema ha generado tal relevancia a nivel nacional, que el grupo Anonymous México publicó múltiples videos y fotografías de los criminales. Además, diversas fuentes vinculan al actual gobernador de Veracruz, Javier Duarte y a la Fiscalía General a cargo de Luis Ángel Bravo Contreras como presuntos protectores de los delincuentes. Y lamentablemente no sería sorpresa, pues Duarte únicamente ha destacado por dejar un camino de impunidad en ese estado.

Estamos viviendo en un país donde la impunidad se ha convertido en uno de los valores esenciales de los niños, a tal grado que ya ni el gobierno puede acabar con ésta. Es una pena que los encargados de poner orden no hagan nada y que tanto Veracruz como México estén sumergidos en un ambiente de violencia, miedo e injusticias.

¿Vamos a llegar al punto donde una violación se convierta en algo “normal” o tendremos que preparar a las futuras generaciones para aprender a vivir con estas situaciones? Mejor que de una vez por todas el gobierno tome las riendas y detenga esta masacre que nos está llenando de terror e impotencia.

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