Empresas mexicanas, frágiles ante el fraude de sus empleados

fraude

Ciudad de México- En Latinoamérica y México existen pocas estadísticas y estudios sobre fraude interno en las empresas, pues, según afirman expertos, cuando éstos se descubren, culminan con la remoción del empleado de su puesto por temor a dañar la imagen de la empresa víctima.

Sin embargo, en nuestro país, el perfil del defraudador mexicano no distingue de niveles. A pesar de ser más en los puestos operativos, los más nocivos ocurren en la alta dirección, según una encuesta de la consultora KPMG, que calcula entre 150 y 250 mil pesos los fraudes más frecuentes, aunque otros alcanzan varios millones de pesos.

Según expertos de SAS, el modus operandi de la mayoría de los defraudadores profesionales implica la ‘suplantación de identidad’, que no necesariamente es electrónica. Los delincuentes utilizan nombres, domicilios, números de teléfono o identificaciones falsas para evitar ser atrapados. Pero conforme avanza la tecnología y se invierte en Investigación y Desarrollo (I+D), también se avanza en soluciones que previenen los fraudes, detectan operaciones irregulares de forma instantánea y minimizan la posibilidad de ser víctima de uno de ellos.

Óscar Camarillo, consultor especialista en soluciones de detección y prevención de SAS explica que los tres tipos de fraude más comunes en México son la malversación de fondos, los informes financieros fraudulentos y la corrupción.

Con información de Alto Nivel

Comments

comments